DESADAPTACIÓN E INADAPTACIÓN SOCIAL
La desadaptación de personas en la sociedad surge a partir de la socialización. Esta tiene varias etapas: la primera es la socialización primaria, cuando somos niños, y la segunda es la socialización secundaria, que es cuando nos formamos en la escuela, cuando establecemos el grupo de iguales, etc. En estas etapas es cuando se pueden formar, ya sea por elementos culturales, por conductas agresivas, por rasgos físicos, etc., conductas inadaptadas.
Nuestra labor como educadores sociales se suele centrar en la tercera etapa de la socialización, cuando tenemos que corregir las conductas que se consideran desadaptadas; digo que se consideran personas inadaptadas porque muchas veces de tan adaptados que nos volvemos a las normas sociales, al medio que se considera normal, a la vivienda que se considera la correcta, a la ropa que es normal llevar, etc.; que nos volvemos conformistas con todo lo que hay a nuestro alrededor. Estamos acostumbrados a ver desde pequeño, un mundo en el que existen desigualdades, desigualdades alejadas de nuestro mundo en el que vivimos, que no nos llegan; estamos acostumbrados a ver personas sin hogar en la calle, a los que no nos tenemos que acercar mucho; estamos acostumbrados a ver personas discapacitadas, que no pueden hacer las cosas como nosotros; a gitanos viviendo en chabolas, que son ladrones y flojos; y así podría seguir elaborando una lista mucho más larga. Con esto quiero decir, que nos adaptamos a una sociedad de tal manera todo nuestro alrededor se supone que tiene que existir y no hacemos nada para resolver ciertos problemas, simplemente nos resultan indiferentes; mientras no nos molesten…
En ocasiones la adaptación nos hace no pensar; que las cosas son así porque sí y no pensamos que podemos hacer nada, ni cuestionamos la sociedad que nos rodea. Esto nos reduce a individuos manipulados y conformistas.
Por ello hay que tener en cuenta hasta qué punto hay que adaptar al inadaptado; por ejemplo es aspectos culturales, muchas veces se concibe la adaptación como que el inadaptado ha de adecuarse a la cultura predominante, a la cultura mayoritaria. Entonces no habría diversidad ni interculturalidad.
Por todo ello creo que en un caso de inadaptación de una persona o colectivo, hay que fomentar en primer lugar la interacción tanto con las personas como con el medio, reducir las conductas antisociales, fomentar las habilidades sociales de las personas, etc.; pero adaptar a una persona a la sociedad, desde una perspectiva que no afecte a sus características culturales ni que dicha adaptación conlleve a que tenga que pensar o actuar como la mayoría adaptada.
Por ello también creo que en tiempos actuales en ciertas ocasiones, la sociedad general es la desadaptada, porque por ejemplo, con la llegada de inmigrantes y la diversidad cultural, es la sociedad general la que se tiene que adaptar a esta situación y se llevan a cabo proyectos para realizar dicha labor.