En este último seminario que vamos a hacer sobre infancia y familia, hemos contado con la presencia de Mª Pilar, Educadora del Equipo de Tratamiento Familiar número 1 de Sevilla. Este equipo se encuentra situado en la barriada de Polígono Sur y es el servicio intermedio entre los servicios sociales comunitarios y el centro de menores.
En este seminario vimos por fin los ETS que tanto mencionamos en los anteriores, cuando tratamos el tema de intervención con menores tanto en los CAI, como en los Servicios Sociales Comunitarios. La verdad, es que aunque hemos ido tratando los mismos temas, me he dado cuenta que he aprendido bastante en temas de intervención con menores que antes no conocía, ya que estos seminarios han sido bastante completos y he podido conocer los diferentes recursos, servicios y procedimientos que hay que seguir con el menor y su familia. Sobre todo con el menor, ya que este se constituye como eje principal de la intervención.
Como en toda intervención con familias, lo que se pretende como meta final es que la familia cubra todas las áreas necesarias para que el menor tenga una vida normalizada. Dentro de esta gran intervención hay dos subprogramas. El primero es evitar que el niño/a se separe de su familia, y el segundo es que el niño/a cuya tutela esté en pertenencia de la Junta de Andalucía se pueda reunificar con su familia de origen. Esto se da con el trabajo con la familia desde los servicios sociales.
Esta idea de que la familia de origen es el mejor entorno en el que se puede criar a un menor es relativamente nueva. Estas concepciones se han ido transformando a lo largo de la historia dándose los casos que, no hace mucho tiempo, la retirada del menor era consecuencia de una falta leve.
Las políticas sociales que regulan este recurso son:
- los derechos de la infancia
- la constitución
- la ley de protección jurídica del menor
- los servicios sociales de Andalucía
- la ley de los derechos y de la atención al menor
A partir de estas leyes se crearon órdenes que regulaban el programa de intervención con familias desfavorecidas y en situación de riesgo. Estas órdenes se fueron ampliando hasta llegar a la orden 10 de Mayo de 2002 que dice que estos servicios estarán en municipios iguales o superiores a 20000 habitantes. Con esto TODO pueblo de Andalucía tiene un equipo de Tratamiento Familiar.
Las familias que llegan al PTF entran por el primer nivel que son los servicios sociales comunitarios. Aquí se detecta si el menor está en situación de riesgo social leve, moderado o grave. Si está en leve, son los mismos comunitarios los que se encargan del caso. Si está en riesgo moderado, el caso se deriva al equipo de tratamiento familiar, y si está en grave se pasa al servicio de protección de menores.
Es difícil definir qué menor está en leve, moderado o grave ya que es una valoración personal, pero para marcar unas pautas se encuentra el documento "Sistema de Detección de Maltrato Infantil", que ayuda a una mejor definición en la práctica.
En cuestión de maltrato a menores he de poner en práctica los conocimientos de la asignatura de problemas psicosociales de la infancia. Como hemos dicho antes, estos equipos intervienen cuando ya existe riesgo en el menor, y cuando se dan casos de maltrato reiterado u ocasional hay que intervenir con la familia pero no como concebimos que si existe maltrato hay que retirar directamente al menor; eso es lo que pensamos cuando se da maltrato físico al menor, pero no solo existe el maltrato físico, sino que el maltrato puede existir de forma psicológica bajando la autoestima de un menor, no atendiendo a sus necesidades, por ejemplo afectivas, con castigos excesivos que no contribuyan al desarrollo del menor, etc.. En fin existen muchas formas de maltrato y si vemos que ya ha sucedido alguna vez o existe riesgo de que suceda, pues debemos intervenir para que no vuelva a suceder; pero si existe un maltrato reiterado tendremos que intervenir, primero, para que suceda menos y después para que deje de suceder. Todo ellos suponiendo que dicho maltrato no constituya un riesgo grave para el menor, y se conciba que la unificación familiar sea el medio más idóneo para el desarrollo del menor.
La cosa es, que se dice muy fácil, pero nosotros, en el futuro tendremos que trabajar con maltratadores infantiles y tendremos que intentar que esa persona deje de ejercer dichas conductas sobre el menor. La cuestión que me hace reflexionar es que cuándo sabremos que la familia se concibe como el contexto idóneo para el menor y cuando no. Porque en casos de maltrato físico reiterado suele estar claro. Pero en casos en los que no esté tan claro, por ejemplo, que los padres no satisfacen muchas de las necesidades del menor por que no le da de comer; si intervenimos con ellos, es porque siempre concebimos que el menor estará mejor siempre con su familia. Pero, ¿realmente es eso así?
El otro día llegó mi pareja contándome una situación que le había impactado mucho. Eran dos hombres que parecían drogodependientes y el hijo de uno de ellos, de unos 11 0 12 años de edad. La cuestión es que el padre del niño le encargaba al otro que fuera a por algo, pero no tenía dinero. Así mandó al menor a por el dinero y este se opuso. El menor se puso a insultar al que acompañaba al padre y se negaba a ir. Le decía que dejara a su padre, que no iba a ningún lado. Parecía el menor un adulto que estaba furioso y que iba a agredir al otro hombre. Pienso que es maltrato, pero en este tipo de maltrato no se retiraría al menor, y ¿realmente es mejor que dicho menor se siga criando en ese contexto?
Lo que sí es seguro es que el maltrato se da por una serie de circunstancias específicas que al unirse en una situación determinada en un momento determinado, da como resultado el maltrato.
Con respecto al maltrato creo que una de las medidas más efectivas es la prevención, con esta pretendemos que llegue a toda la población indiscriminadamente y de forma indirecta los hábitos que son beneficiosos para el menor en todas las dimensiones familiares, sociales e individuales. Así como las que no son beneficiosas. En este tipo de intervención no se alude directamente al maltrato sino que se trata indirectamente. Una escuela de padres donde se trate habilidades comunicativas o resolución de conflictos sería un ejemplo de prevención.
Volviendo a los contenidos del seminario, es de mencionar por último, que los ETS trabajan de manera interdisciplinar y polivalente, con un psicólogo, un educador social y un trabajador social. Esto se representa en forma de puzzle ya que ninguna de esas piezas puede faltar, y si lo hiciera la intervención no se haría de manera completa. Todos ellos a mi entender deben ver la realidad de una manera completa, sin preconcepciones (aunque sea difícil) y respetando el espacio de actuación del otro. Así podremos acabar con las actuaciones "parche". Esto significa que existen muchas respuestas que se dan por parte de las organizaciones públicas que no dan respuesta a los problemas de una manera completa, sino que eliminan lo visible del problema pero sin acabar con la raíz.